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Plaza irregular y no muy estética, pero el centro por excelencia
de la vida toledana y, probablemente, uno de los lugares más queridos por sus
habitantes.
En tiempos de los musulmanes la plaza fue un mercado de enseres y bestias; de
ahí deriva precisamente su nombre árabe, "Suk-al-dawab", "mercado de las
bestias". Con el tiempo este mercado se hizo habitual y Enrique IV lo convirtió
en 1468 en feria franca a celebrar todos los martes, tradición que sigue
guardándose hoy, como hemos visto antes, si bien desplazada de lugar. |